España confirmó su candidatura al título con una actuación de alto nivel frente a Francia. El conjunto ibérico se impuso por 2-0 gracias a los goles de Mikel Oyarzabal, de penal, y Pedro Porro, y sacó pasaje para la final del Mundial 2026, donde enfrentará al ganador del cruce entre Argentina e Inglaterra.
Con este resultado, la Roja vuelve a disputar una final del mundo después de 16 años, desde la consagración obtenida en Sudáfrica 2010, y tendrá la posibilidad de sumar una segunda estrella a su historia.
España dominó de principio a fin
Desde el comienzo del encuentro, el seleccionado español impuso condiciones a partir del control de la pelota, la precisión en los pases y la intensidad para recuperar rápidamente la posesión.
Rodri volvió a convertirse en el eje futbolístico del equipo, acompañado por un gran trabajo de Fabián Ruiz en la distribución del juego. España manejó los tiempos del partido y neutralizó las principales virtudes ofensivas de Francia.
Los dirigidos por Didier Deschamps nunca lograron encontrar fluidez. Kylian Mbappé estuvo bien controlado, Ousmane Dembélé no consiguió desequilibrar y el circuito ofensivo francés perdió profundidad durante gran parte del encuentro.
Oyarzabal abrió el camino
La superioridad española encontró premio en el primer tiempo.
Tras una infracción dentro del área sobre Lamine Yamal, Mikel Oyarzabal cambió el penal por gol y estableció el 1-0 que reflejaba con justicia lo ocurrido en el desarrollo del partido.
Francia intentó reaccionar con ataques rápidos y algunas apariciones individuales, pero nunca logró sostener la presión ni inquietar con continuidad al arquero Unai Simón.
Pedro Porro selló la clasificación
En el complemento, España mantuvo la misma identidad futbolística y volvió a golpear.
Una combinación colectiva entre Dani Olmo y Pedro Porro terminó con la definición del lateral derecho para establecer el 2-0 definitivo.
El seleccionado español incluso llegó a convertir un tercer gol por intermedio de Lamine Yamal, aunque la acción fue anulada por posición adelantada tras la revisión del VAR.
Sobre el cierre, Francia tuvo algunas aproximaciones aisladas, pero encontró siempre una respuesta firme de la defensa española y de Unai Simón.
Segunda final mundialista para la Roja
La clasificación confirma el gran momento futbolístico del equipo dirigido por Luis de la Fuente, que volvió a mostrar una identidad basada en la posesión, el juego asociado y la presión alta.
España disputará ahora la segunda final mundialista de su historia con la ilusión de repetir la conquista lograda en Sudáfrica 2010.
Su rival surgirá del encuentro que protagonizarán Argentina e Inglaterra, una semifinal que definirá quién buscará impedir que la Roja vuelva a levantar la Copa del Mundo.








