Dibujó a su perro para encontrarlo tras el terremoto y finalmente logró volver a abrazarlo

Antonia abraza a su perro Bruno tras reencontrarse con él luego del terremoto en Colombia

La historia de Antonia y Bruno se convirtió en una de las postales más emotivas que dejó la emergencia provocada por el terremoto que sacudió Colombia. La niña, de apenas siete años, perdió de vista a su perro durante el sismo y pasó varios días sin saber dónde estaba.

Lejos de resignarse, Antonia decidió hacer todo lo que estuviera a su alcance para encontrarlo. Tomó unas hojas y lápices, dibujó el rostro de Bruno, escribió su nombre y salió a buscarlo junto a su mamá, Geraldine.

Madre e hija recorrieron distintos sectores de su barrio en Cali, departamento del Valle del Cauca, mientras pedían colaboración a vecinos y organizaciones que pudieran ayudar en la búsqueda.

El dibujo que ayudó a encontrar a Bruno

La particular forma en la que Antonia decidió buscar a su mascota llamó rápidamente la atención. La pequeña llevaba consigo el dibujo de Bruno para que quienes lo vieran pudieran identificarlo.

La Fundación Gloria Mariana acompañó a la familia y ayudó a difundir el pedido de ayuda a través de las redes sociales. La organización destacó la determinación de la niña y el esfuerzo realizado junto a su madre.

La búsqueda se extendió durante varios días, hasta que finalmente llegó la noticia que la familia esperaba: Bruno había sido encontrado.

El esperado reencuentro

El regreso de Bruno quedó registrado en un video que comenzó a circular en redes sociales. En las imágenes se observa el momento en que Antonia vuelve a encontrarse con su mascota, lo acaricia y lo abraza después de los días de incertidumbre.

El reencuentro tuvo un significado especial porque ocurrió mientras numerosas familias todavía atravesaban las consecuencias de la emergencia provocada por el terremoto.

La organización que acompañó la búsqueda compartió el desenlace como un mensaje de esperanza para quienes continuaban buscando a sus seres queridos o a sus animales de compañía.

La historia de Antonia y Bruno dejó así una imagen difícil de olvidar: el dibujo de una niña que se negó a darse por vencida y que terminó ayudando a recuperar a su compañero de cuatro patas.