Precio para arriba: proyecta un nuevo repunte del metal que aporta más del 60% de las exportaciones mineras argentinas

El oro es el producto que lidera las exportaciones peruanas hacia la India (Foto: Shutterstock)

14 Sep, 2026 01:20 a. m. EST

El oro podría alcanzar USD 4.900 por onza al cierre de 2026, impulsado por las compras de bancos centrales para diversificar reservas y por la menor expectativa de nuevas subas de tasas en Estados Unidos, de acuerdo con el departamento de investigaciones de Goldman Sachs.

Cabe recordar que el oro llegó a USD 5.450 a fines de enero de este año, pero cayó por debajo de USD 3.900 a mediados de julio, repuntó luego hasta tocar los USD 4.700 en la segunda mitad de agosto y cayó levemente, con oscilaciones, en las últimas dos semanas. Este viernes se negociaba a unos USD 4.380 la onza.

La proyección del banco de inversión contempla que la tendencia continúe durante la segunda mitad del año, aunque con oscilaciones más pronunciadas. Los bancos centrales compraban en promedio 17 toneladas mensuales antes de 2022, pero Goldman Sachs prevé que esa media sea de 50 toneladas por mes en lo que resta de 2026.

La aceleración comenzó después de que los países del G7 congelaran activos del banco central ruso en Europa como respuesta a la invasión de Ucrania. Las autoridades monetarias buscan reducir su exposición a reservas en monedas extranjeras, por el riesgo de bloqueo en un escenario de tensión geopolítica o financiera. El oro, en cambio, es considerado menos vulnerable a ese tipo de restricciones.

El metal precioso es el principal aportante a las exportaciones mineras de la Argentina, con casi USD 2.900 millones y poco más del 61% de los USD 4.742 millones de exportación minera del primer semestre del año, un récord histórico para ese período desde que existen registros. Pero el aumento de las exportaciones de oro, así como las de la plata, se debe enteramente a los precios, porque la producción de ambos ha declinado.

Según Lina Thomas, analista sénior de materias primas, y Daan Struyven, codirector de Investigación Global de Materias Primas, la acumulación oficial de oro es una tendencia sostenida. “Seguimos observando una elevada compra por parte de los bancos centrales como una tendencia plurianual, pues diversifican sus reservas para protegerse de riesgos geopolíticos y financieros, en consonancia con datos de encuestas recientes”, dicen los autores del informe.

Las compras se aceleraron hasta 100 toneladas mensuales en junio de 2026, frente a 66 toneladas el mes anterior, según una estimación de actividad de los bancos centrales ajustada estacionalmente a tres meses. El banco central de China fue el mayor comprador identificable.

El oro llegó a USD 5.450 a fines de enero de este año, pero cayó por debajo de USD 3.900 a mediados de julio

La evolución de las tasas de interés también sostiene la cotización. Parte de la demanda inversora comenzó a recuperarse tras un primer semestre débil, a medida que el mercado redujo sus previsiones de un aumento de tasas de la Reserva Federal en 2026.

La demanda de opciones de compra sobre oro crece entre inversores que buscan proteger sus carteras frente a cambios de gran escala en las políticas de los gobiernos. Estos derivados pueden intensificar los movimientos tanto al alza como a la baja. Cuando el precio se aproxima a los niveles de algunas opciones de compra, los intermediarios que las vendieron tienen que comprar oro para cubrir su posición, lo que suma presión compradora y puede acelerar el avance del metal. Una caída produciría el mecanismo inverso: en tal caso, los intermediarios desharían sus coberturas y venderían oro, lo que profundizaría la baja.

La proyección de Goldman Sachs es de un oro a USD 4.900, dato que no incorpora la elevada demanda de coberturas mediante derivados. Thomas y Struyven advirtieron que el bajo peso del oro en las carteras privadas, junto con las tensiones vinculadas con Irán y otros focos geopolíticos, podría impulsar una diversificación adicional entre los inversores. Ese escenario elevaría la posibilidad de que la cotización supere la estimación, pero también implicaría “una mayor volatilidad en ambas direcciones” durante la suba.

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