El virus Nipah (NiV) volvió a ocupar el centro de la preocupación sanitaria mundial tras la confirmación de cinco casos positivos en el estado indio de Bengala Occidental, incluidos médicos y enfermeros. La rápida propagación obligó a las autoridades a aislar a cerca de 100 personas y a activar protocolos de emergencia en hospitales de Calcuta, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo mantiene en la lista de virus de “prioridad absoluta”.
Se trata de un virus zoonótico, es decir, se transmite de animales a humanos. Su reservorio natural son los murciélagos fruteros, aunque también puede propagarse a través de otros animales y entre personas. Lo que más preocupa a los expertos es su elevada tasa de mortalidad, que oscila entre el 40% y el 75%, muy por encima de otras enfermedades virales conocidas.
¿Qué es el virus Nipah y por qué genera tanta preocupación?
El Nipah fue identificado por primera vez a fines de los años noventa y desde entonces ha provocado brotes esporádicos en el sur y sudeste asiático. Su peligrosidad radica en la rapidez con la que puede evolucionar el cuadro clínico y en la falta de herramientas médicas específicas para combatirlo. Actualmente, no existe vacuna ni tratamiento antiviral aprobado: la atención médica se limita al manejo de los síntomas y al soporte intensivo.
Síntomas del virus Nipah: señales que no deben ignorarse
Uno de los mayores desafíos es su detección temprana. En las primeras etapas, los síntomas pueden confundirse con una gripe común. El período de incubación varía entre 4 y 21 días y suele comenzar con fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y un marcado cansancio.
En los casos más graves, el virus provoca neumonía y, sobre todo, encefalitis, una inflamación del cerebro que puede derivar en confusión, convulsiones, coma y muerte.
Cómo se contagia el virus Nipah
La transmisión del Nipah puede darse de distintas formas. El contagio de animal a humano ocurre por contacto directo con murciélagos infectados o con cerdos. También puede producirse a través del consumo de alimentos contaminados, como frutas o savia de palma que hayan estado en contacto con saliva u orina de murciélagos.
Además, existe transmisión de persona a persona mediante el contacto estrecho con fluidos corporales, lo que explica la infección de trabajadores de la salud durante el actual brote en la India.
India’s One Health approach strengthens preparedness against Nipah virus by integrating human, animal and environmental health surveillance.
The strategy focuses on early detection, safe food practices, infection prevention, and timely care to reduce transmission risks.… pic.twitter.com/AMmsTaScNn
— Ministry of Health (@MoHFW_INDIA) January 18, 2026
Alerta global y controles internacionales
La preocupación ya traspasó las fronteras indias. Países como Tailandia reforzaron los controles sanitarios en aeropuertos internacionales, especialmente en destinos turísticos con alto flujo de viajeros. Ciudades como Phuket y Pattaya intensificaron la vigilancia preventiva ante la posibilidad de casos importados.
Especialistas recuerdan que el virus Nipah inspiró la película “Contagio” (2011), justamente por su origen en murciélagos y su potencial para generar crisis sanitarias de gran escala si llegara a mutar hacia una forma de transmisión aérea más eficiente.
Prevención: la principal herramienta frente al Nipah
Ante la ausencia de vacunas y tratamientos, la prevención resulta fundamental. Las recomendaciones incluyen lavar y pelar cuidadosamente las frutas, evitar consumir alimentos con signos de mordeduras de animales y mantener una higiene de manos estricta, especialmente tras el contacto con personas enfermas.
Follow these essential precautions to prevent Nipah Virus infection. Stay alert, stay informed, and follow advisories issued by local health authorities.#NipahVirus #PublicHealth #HealthForAll pic.twitter.com/itTuZA18ev
— Ministry of Health (@MoHFW_INDIA) January 22, 2026
Mientras continúan las investigaciones y el seguimiento del brote, la comunidad internacional permanece en alerta frente a un virus que, por su letalidad y capacidad de contagio, representa una de las amenazas sanitarias más serias de la actualidad.







