La aerolínea de bandera argentina, Aerolíneas Argentinas, confirmó la implementación de un recargo por combustible en los pasajes aéreos como respuesta directa al incremento global del precio del petróleo crudo, que impacta de manera significativa en el Jet Fuel, el principal combustible utilizado por la aviación comercial.
La decisión surge en medio del conflicto bélico en Medio Oriente, una situación que provocó una fuerte volatilidad en los mercados energéticos internacionales y elevó considerablemente el costo del combustible.
Desde la empresa explicaron que el Jet Fuel representa entre el 25% y el 35% de los costos operativos de una aerolínea, por lo que el aumento del petróleo obliga a tomar medidas para preservar la sustentabilidad financiera y operativa.
Cuánto aumentarán los pasajes
El recargo por combustible se aplicará por tramo de vuelo y variará según el tipo de ruta y la distancia recorrida. En el caso de los vuelos de cabotaje dentro de Argentina, el ajuste será de $7.500 por tramo.
Para los vuelos regionales e internacionales, el cargo adicional oscilará entre 10 y 50 dólares por tramo, dependiendo del destino y la distancia del trayecto.
Según indicaron desde la compañía, la medida busca amortiguar el impacto del aumento del combustible sin modificar permanentemente la tarifa base de los pasajes, permitiendo revisar el esquema de costos en función de cómo evolucione el mercado energético global.
Posible efecto en otras aerolíneas
Aunque Aerolíneas Argentinas fue la primera en anunciar formalmente esta medida, especialistas del sector advierten que el mercado aerocomercial argentino podría experimentar ajustes similares en otras compañías.
Empresas como Flybondi y JetSmart se encontraban monitoreando la evolución del precio del combustible y el impacto que genera en sus estructuras de costos y márgenes de rentabilidad.
Analistas de la industria coinciden en que las decisiones de la aerolínea líder del país suelen marcar una tendencia para el resto del mercado, ya que todas las compañías enfrentan la misma presión derivada del aumento del petróleo y del combustible aeronáutico.
De esta manera, el alza del petróleo a nivel global comienza a trasladarse al sector aerocomercial, anticipando posibles ajustes en las tarifas aéreas mientras persista la inestabilidad en los mercados energéticos internacionales.






