El peronismo bonaerense volvió a vestir de luto. Este lunes falleció a los 84 años Juan José Mussi, histórico dirigente y figura indiscutida de Berazategui, distrito que gobernó durante seis mandatos no consecutivos y que transformó al punto de convertirlo en un modelo de gestión local.
Su partida generó una ola de mensajes en redes sociales por parte de los principales referentes del espacio: Axel Kicillof, Cristina Fernández de Kirchner, Mayra Mendoza, Julio Alak, Carlos Bianco, Nicolás Kreplak, Alberto Fernández, Sergio Massa, entre otros. Todos coincidieron en recordarlo como un dirigente esencial, un “faro” político y un “militante prócer”.
Andrés Larroque sintetizó el sentimiento general: “Mussi fue militante y prócer. Así se lo recordará siempre”.
Una vida marcada por el peronismo y la movilidad social
Mussi solía resumir su historia personal con una frase que definía su mirada política:
“Yo nací en un rancho de adobe, pude estudiar, recibirme, y mis viejos levantar paredes de ladrillo”.
Con ese ejemplo explicaba el espíritu del primer peronismo: inclusión, movilidad ascendente y dignidad.
Nacido en 1941, fue un admirador y divulgador de Ramón Carrillo, padre del sistema sanitario moderno argentino. Su carrera política también estuvo atravesada por esa vocación sanitaria: fue diputado provincial, dos veces ministro de Salud bonaerense, secretario de Ambiente de la Nación y responsable de ACUMAR.
Pero su nombre quedó grabado especialmente como intendente de Berazategui, cargo para el que fue elegido en 1987 y revalidado de manera aplastante en cada una de sus gestiones: 1991, 2003, 2007, 2019 y 2023.
El intendente que transformó Berazategui
“El Doctor” construyó un liderazgo de cercanía y presencia diaria. Madrugador, caminador incansable y obsesivo por los detalles, consolidó un modelo de gestión que dejó huella.
Entre sus políticas más recordadas se destacan:
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Defensa del comercio local, con ordenanzas de “compre local” y límites para grandes superficies comerciales, enfrentándose incluso a Carrefour.
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Presupuesto participativo avanzado, con el programa “Berazategui 2050”, que convirtió la planificación en un proceso continuo de diálogo entre Municipio y comunidad.
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Políticas pioneras de exención impositiva para atraer empresas y generar empleo.
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Desarrollo de infraestructura deportiva inclusiva, con polideportivos emblemáticos como Ducilo y La Maltería.
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Una política urbana que llevó el color anaranjado como signo distintivo de su gestión.
Su estilo combinaba experiencia, sensibilidad social y cercanía permanente con los vecinos, quienes lo siguieron eligiendo incluso en contextos adversos para el peronismo. En 2015, cuando la “ola amarilla” arrasó en distritos vecinos, Berazategui volvió a elegir a su hijo Juan Patricio Mussi por amplio margen.
Referente entre intendentes y maestro de generaciones
Junto a dirigentes históricos como Julio Pereyra y Alberto Descalzo, Mussi integró durante años un “consejo de expertos” dentro del peronismo territorial, aportando su mirada en épocas de fuertes desafíos: la gestión de María Eugenia Vidal, la pandemia y la actual crisis social.
Tanto Pereyra como Descalzo le dedicaron palabras de despedida cargadas de afecto:
“Un maestro de intendentes, un compañero de toda la vida, un hombre irreemplazable”, escribió Pereyra.
“Un militante incansable y un dirigente íntegro”, expresó Descalzo.
Aunque su salud estaba más frágil en los últimos tiempos, siguió participando políticamente: formó parte de la Mesa de Ensenada, se acercó al Movimiento Derecho al Futuro, mantuvo diálogo con La Cámpora del distrito y, este año, volvió a presentarse como candidato a concejal, ganando con más del 60%.
El Municipio quedará ahora a cargo de Carlos Balor, secretario de Obras Públicas y primer concejal de Unión por la Patria en 2023, quien completará el mandato hasta diciembre de 2025.
La muerte de Juan José Mussi marca el final de una era para el peronismo bonaerense. Su figura queda ligada para siempre a la transformación profunda de Berazategui, a una manera de hacer política basada en la cercanía y al sueño de un país donde estudiar, progresar y dignificarse fuera posible para todos. Su legado, tanto político como humano, seguirá siendo una referencia para generaciones de dirigentes y vecinos.








